COLORES DEL AIRE
Te recreo cada tarde en algún color del aire,
en la inmensa calma del aire de la tarde,
sueño o mortaja del vuelo de los pájaros.
Espejo y temblor del ocaso.
Desprendidas del azul que ya declina,
guedejas como caricias, nubes,
cendales claros que ocultan fuegos de amantes.
La tarde abre las cortinas de la noche.
Cuánta paz hay en la tarde agonizante.
Los movimientos del aire como besos, como ocasos,
bisbisean en las agujas de blando acero de los pinos.
Ya no te oigo. Tu voz ya se ha disuelto en el silencio
de este dorado aura. Ya eres música como el aire
que acompaña mi pequeña muerte cotidiana.