Vicente Moreno
Poeta fiel al portal
Colores para cuadros y ropas
Por: Vicente Salvador Moreno.
-Vicente Moreno-
¿Adivinas cuántas veces he sobrevolado, tu nombre?
¡He bostezado tardes enteras, recordándote!
Hoy, por ejemplo, fue un día brumoso y las ganas de verte
se humedecieron del aire que nos recibió; en la calle, en las plazas,
en las fotografías.
La tirante noche amenaza con venirse húmeda,
pero de tanto llorar tengo hasta las lágrimas astilladas.
La turbulencia en mi alma se vuelve siniestra.
He reventado, impactándome a todos los sueños,
como una gota de agua.
¡Insoléntame con tu presencia!
Refiérete a mí para darme cuenta
¡Que nunca existes!
Solicítame entre suspiros y... la sonrisa que esperas,
te llenará los labios del almíbar y deleite sexuado.
¡Porque para ti el amor no existe!
Una y otra vez me siento vacío, solo.
No se acostumbran, mi cuerpo y mi alma,
a copular al hielo y a tus órganos desvanecidos.
Todos Los Derechos Reservados.
¡He bostezado tardes enteras, recordándote!
Hoy, por ejemplo, fue un día brumoso y las ganas de verte
se humedecieron del aire que nos recibió; en la calle, en las plazas,
en las fotografías.
La tirante noche amenaza con venirse húmeda,
pero de tanto llorar tengo hasta las lágrimas astilladas.
La turbulencia en mi alma se vuelve siniestra.
He reventado, impactándome a todos los sueños,
como una gota de agua.
¡Insoléntame con tu presencia!
Refiérete a mí para darme cuenta
¡Que nunca existes!
Solicítame entre suspiros y... la sonrisa que esperas,
te llenará los labios del almíbar y deleite sexuado.
¡Porque para ti el amor no existe!
Una y otra vez me siento vacío, solo.
No se acostumbran, mi cuerpo y mi alma,
a copular al hielo y a tus órganos desvanecidos.
Todos Los Derechos Reservados.
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