dilia.calderas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Comandante Ché Guevara
de impresionante mirada.
Cuando el Imperio atacaba
a la Cuba soberana,
provocó en ti la mirada
que quedó para la historia,
siendo tu imagen grabada.
¡Oh valiente Ché Guevara!,
tu imagen por el mundo viaja
en camisas, estampada,
como culto a tu memoria;
los pueblos que hacen historia
nunca olvidan tu mirada.
Símbolo es de tu advertencia,
símbolo es de rebeldía
símbolo de tu impaciencia,
por una América unida.
Por ella diste la vida;
después de tu recorrida
viajando en motocicleta,
te fijaste como meta
verla libre y florecida.
Tu mirada aún está viva,
como está la de Bolívar,
porque junto a él caminas
por la América Latina.
Tu ejemplo por el trabajo,
brota en milicia y ministros,
que junto a mi pueblo he visto
llenarse de lodo y barro.
Esfuerzo que quedó grabado
de un Ché que cargaba leña
y que educador se empeña
en instruir a los de abajo.
Un Ché que tomó el fusil
y que cruzó cordilleras,
enfrentándose en las guerras
por un mejor porvenir.
Un Ché médico del pobre,
amigo de la inclusión,
quien sembró con vocación,
la integral medicina noble.
Un Ché valiente hasta el fin,
que gloria le dio a su nombre,
cuando al tener que morir,
¡Dispára! dijo, ¡que vas a matar
a un hombre!
Cuentan que quien te mató,
tuvo que intentar tres veces
por lo heroico del varón;
por ello nunca pereces,
te levantas como el Sol.