CatalinaMaria
Poeta recién llegado
Herguidas inmutables las montañas
despertaron a tu paso fatigado
sabían de lucha interminable,
sabían de tu largo caminar,
guardaron el secreto de tus pasos
silenciaron el eco de tu voz.
Los montes con fragancia a madera
y sus hojas mojadas de rocío,
supieron de tus noches sin sueño,tu gran ansiedad,
te acunaron en sus brazos,sabían de tu melancolía
aquellos que no te comprendían te perseguían,
te acusaban de rebeldía.
Soñabas al relajarte en las aguas
de aquel río grande que tanto amabas,
donde tantas veces saciabas tu sed
traían calma a tu alma,con sólo mirarlas correr,
esas mismas aguas tan serena
se llevaron silenciosas tu imagen al pasar.
Fue el viento, viento bravío, presagio de tu gran tempestad
que cruzó ríos, montes y montañas
pregonando tu nombre, flameando tu bandera
de amor a los humildes
tu bandera por la gran igualdad
y aquel día, en aquel sendero
al quedar dormido volvió en suave briza,
besó tu rostro te dijo ¡adiós!.
CatalinaMaria.
despertaron a tu paso fatigado
sabían de lucha interminable,
sabían de tu largo caminar,
guardaron el secreto de tus pasos
silenciaron el eco de tu voz.
Los montes con fragancia a madera
y sus hojas mojadas de rocío,
supieron de tus noches sin sueño,tu gran ansiedad,
te acunaron en sus brazos,sabían de tu melancolía
aquellos que no te comprendían te perseguían,
te acusaban de rebeldía.
Soñabas al relajarte en las aguas
de aquel río grande que tanto amabas,
donde tantas veces saciabas tu sed
traían calma a tu alma,con sólo mirarlas correr,
esas mismas aguas tan serena
se llevaron silenciosas tu imagen al pasar.
Fue el viento, viento bravío, presagio de tu gran tempestad
que cruzó ríos, montes y montañas
pregonando tu nombre, flameando tu bandera
de amor a los humildes
tu bandera por la gran igualdad
y aquel día, en aquel sendero
al quedar dormido volvió en suave briza,
besó tu rostro te dijo ¡adiós!.
CatalinaMaria.