merylin yanela
Poeta recién llegado
Cuantas líneas deseo escribir y ahora tan solo suspira en vano despertar, que el mundo de letras se abra, que soplen, susurren, que invadan cada choza.
Un pentagrama toma atención y relata un tiempo de sonidos y letras, a lo lejos se encuentra con una mirada estático sobre el, maravillado despertando se asome con lentitud, sobre la suavidad de nubes aparece con grandes rayos de luz. Mi querida luna que quiere deslumbrar esta noche disfrutar del espectáculo que ha recogido estas líneas.
A lo lejos suenan campanas que acompañan, y aves nocturnas que sorprenden a la luz de la noche cantares en efecto combinación completa de música para delicados oídos.
Estrellas juguetonas que salpican en esencia romanticismo, elegancia, figuras que se asemejan amor, y ya de emoción desborda la noche.
Sonrisas aparecen, miradas que inquietan, pero acarician ser, suspiros de deseos de amar, luna inquieta pestañea da el empuje, palabras perfectas que iluminen labios, y en ellas un eco profundo sale flote, un silencio acoge este, y solo líneas y un cantar da presencia.
Ojos que de emoción desean abrazar desean besar, corazones que comienzan desvanecer de gran amor, dos cuerpos tiemblan en su inocencia y roces de flores, da la noche a paso, almas que dan paso amar por primera vez.
Un pentagrama toma atención y relata un tiempo de sonidos y letras, a lo lejos se encuentra con una mirada estático sobre el, maravillado despertando se asome con lentitud, sobre la suavidad de nubes aparece con grandes rayos de luz. Mi querida luna que quiere deslumbrar esta noche disfrutar del espectáculo que ha recogido estas líneas.
A lo lejos suenan campanas que acompañan, y aves nocturnas que sorprenden a la luz de la noche cantares en efecto combinación completa de música para delicados oídos.
Estrellas juguetonas que salpican en esencia romanticismo, elegancia, figuras que se asemejan amor, y ya de emoción desborda la noche.
Sonrisas aparecen, miradas que inquietan, pero acarician ser, suspiros de deseos de amar, luna inquieta pestañea da el empuje, palabras perfectas que iluminen labios, y en ellas un eco profundo sale flote, un silencio acoge este, y solo líneas y un cantar da presencia.
Ojos que de emoción desean abrazar desean besar, corazones que comienzan desvanecer de gran amor, dos cuerpos tiemblan en su inocencia y roces de flores, da la noche a paso, almas que dan paso amar por primera vez.