Fernando Oviedo
Mirando el cenit de hace medio día.
Vueltas de las aguas recreando en tobillos y canillas su universo en reflejo de cenit en abrillantos del sol de venus, brisas abriendo los respiros de deliciosa bullanga susurrante, de los coros de las aves aupadas en muelle con sus botes y sus tertulios; te necesito sabiduria extrañada, con vuestra mirada de paz, tus silencios amorosos, hasta tu sonrisota colorada, y tu mirada alegre, extrañare de tu enamorada comisura traviesa de viene y va.