Rogelio Miranda
Poeta que considera el portal su segunda casa
No soy nadie en éste mundo. ¡ Gracias a Dios! Y al amor de mi humilde abuela, que me estrechó en sus brazos, cual si fuese su hijo;
y dio desinteresadamente parte de su vida por mí.
Gracias a ella, es que estoy aquí, engrandeciendo con mi presencia su nombre. Valiente mujer, que me condujo siempre por el camino del bien.
¡ A ella, le debo todo cuánto aprendí y todo cuánto poseo!
Cómo dije al principio, no soy nadie, no cuento con fama ni dinero y mucho menos...tesoros escondidos. Éso, no me ha hecho infeliz, al contrario, soy feliz porque no voy en tránsito por éste mundo, solo.
Dios, me ha bendecido enviándome a hermosas criaturas, embelleciendo mi existencia. Por ello, rindo homenaje a éstos ángeles caídos del cielo.
Para muestra un botón,
mis besos son para ellas,
las quiero un montón.
Autor: Rogelio Miranda
Archivos adjuntos
Última edición: