felixario
Poeta recién llegado
Anoche
nos sorprendió un intenso deseo,
ardían dos bosques separados,
anoche corrimos abrasados,
a mitigar la sed de amor
y de añoranza.
Toqué tu mano y fue locura,
toqué tus pechos y ardía mi alma,
acerque mis labios a los tuyos
para beberme tu ser a dentelladas.
Como duendes
nuestras manos devoraron nuestras ropas,
y tendidos sobre un lecho de hojas muertas
al ritmo del otoño te fui amando.
Nuestros pubis se unieron al principio
como cejas de Frida sonriendo,
luego fue velcro ajustado en carne nuestra,
después
Libertad, placer delirio
nos sorprendió un intenso deseo,
ardían dos bosques separados,
anoche corrimos abrasados,
a mitigar la sed de amor
y de añoranza.
Toqué tu mano y fue locura,
toqué tus pechos y ardía mi alma,
acerque mis labios a los tuyos
para beberme tu ser a dentelladas.
Como duendes
nuestras manos devoraron nuestras ropas,
y tendidos sobre un lecho de hojas muertas
al ritmo del otoño te fui amando.
Nuestros pubis se unieron al principio
como cejas de Frida sonriendo,
luego fue velcro ajustado en carne nuestra,
después
Libertad, placer delirio