Pasajero de barro
Poeta recién llegado
Antes que nada debería usted de poseer un dragón. En el caso de que no tenga ninguno tendrá que preocuparse primeramente por conseguir uno. Para esto debe llegarse usted hasta una cueva, en el campo. Si no sabe dónde encontrar una cueva de dragón pregúntele a la vacas, ellas encantadas le indicarán el camino correcto para llegar a la cueva más cercana. Cuando dé con esta, toque timbre. El dragón (que es un animal muy cortés) se acercará a la puerta para atenderlo. Lo siguiente que habrá de conseguir es que este lo acompañe de vuelta a su casa. A tal efecto usted tendrá que ofrecerle comida, alojamiento, una pileta, una bañera, un televisor y un inodoro muy grande. Si lo hizo bien el dragón irá con usted.
Una vez en su casa podrá comenzar el procedimiento para alimentarlo. Para esto deberá contar con un juego de cubiertos convenientemente grandes, con estos le será más cómodo (y seguro) llevarle la comida a la boca. El agua tendrá que dársela con una manguera. Si el reptil sigue teniendo hambre tan solo indíquele la dirección de una verdulería, él sabrá que hacer.
Si el dragón está enfermo dele de comer puré o sopa. Y si nota usted que el animal está por eructar evacúe la sala lo más rápido posible para volver luego con un extintor. En el caso de que no se le pase el malestar llame a los bomberos.
Nota: Este cuento es el resultado de un juego que realicé con mis hermanos cuando aún eran pequeños. Entre los tres escribimos un texto acerca de un tema que habían propuesto ellos. El texto estaba escrito en un cuaderno de hojas amarillentas. Hoy dí con él de pura casualidad.
Una vez en su casa podrá comenzar el procedimiento para alimentarlo. Para esto deberá contar con un juego de cubiertos convenientemente grandes, con estos le será más cómodo (y seguro) llevarle la comida a la boca. El agua tendrá que dársela con una manguera. Si el reptil sigue teniendo hambre tan solo indíquele la dirección de una verdulería, él sabrá que hacer.
Si el dragón está enfermo dele de comer puré o sopa. Y si nota usted que el animal está por eructar evacúe la sala lo más rápido posible para volver luego con un extintor. En el caso de que no se le pase el malestar llame a los bomberos.
Nota: Este cuento es el resultado de un juego que realicé con mis hermanos cuando aún eran pequeños. Entre los tres escribimos un texto acerca de un tema que habían propuesto ellos. El texto estaba escrito en un cuaderno de hojas amarillentas. Hoy dí con él de pura casualidad.