marcia segura
Poeta adicto al portal
Vuelvo como fogata enardecida
A quemar los húmedos leños de tu pena enegrecida
Como alga rasgada,
por la corriente rencorosa
Zurzo con mis hebras de cariños los retazos quebradizos del pasado
Sigo oliendo tu olor a tierra suave
Aquella que abona,
mi corazón crecedor
Crecedor menguado,
De cada silueta húmeda
De tus ojos
¡Como de costumbre!
Beso débilmente,
tu rostro girado
Y enlazo,
con mis brazos conocidos
Tu abdomen reconfortador de lo vivido
Así
Empapelando cada centímetro
Impuro de nuestro corazones
Desvaneciendo,
cada partícula dura...
Con mis versos
Llego al portón aislado de tu pecho
¡Como de costumbre!
Toco el madero forjado
De tu resentimiento
Y tu alma se abre tardía,
Pero plena a mi beso
Volantín sereno
Suave trueno,
que abre el firmamento
Mi amor se queda
En el jarrón acariciado de tu lecho
Como de costumbre
Abanico tu sudor enamorado
Peino el desorden carismático
De tu cabello
¡Como de costumbre!
Te quiero
A quemar los húmedos leños de tu pena enegrecida
Como alga rasgada,
por la corriente rencorosa
Zurzo con mis hebras de cariños los retazos quebradizos del pasado
Sigo oliendo tu olor a tierra suave
Aquella que abona,
mi corazón crecedor
Crecedor menguado,
De cada silueta húmeda
De tus ojos
¡Como de costumbre!
Beso débilmente,
tu rostro girado
Y enlazo,
con mis brazos conocidos
Tu abdomen reconfortador de lo vivido
Así
Empapelando cada centímetro
Impuro de nuestro corazones
Desvaneciendo,
cada partícula dura...
Con mis versos
Llego al portón aislado de tu pecho
¡Como de costumbre!
Toco el madero forjado
De tu resentimiento
Y tu alma se abre tardía,
Pero plena a mi beso
Volantín sereno
Suave trueno,
que abre el firmamento
Mi amor se queda
En el jarrón acariciado de tu lecho
Como de costumbre
Abanico tu sudor enamorado
Peino el desorden carismático
De tu cabello
¡Como de costumbre!
Te quiero