AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
COMO DELFINES ENTRE ROSAS
Estas letras tuyas me llenan de morriñas...
San José es frío, como mi epidermis;
pero mis ensueños siempre están cálidos,
y cada día, entre la opacidad deforme
de mi habitación yo espero tus labios y tus manos,
para que mariposeen, con cada aurora,
que cada día, tarda desatinada en llegar...
A veces pienso amor, que el sol,
quiere renunciarme, como un día
tu piel se marchó de mi ímpetu quimérico...
Muchas veces, cuando el televisor,
es nieve, como las campiñas de tus alcores,
atiendo tu voz, y escucho que me dices "...amor:
dónde están tus sueños, que un día fueron míos?"
Entonces, en esos minutos, como en éste instante,
cuando tus letras me adulan, las lágrimas
derrapan, como delfines grises, entre rosas,
entre nostalgias, que no se acaban,
ni con la luz del sol noctámbulo, como
ese espíritu mío que adora tu sonrisa.
¡Ay amor! Estas letras tuyas, acarician
mi ensueño, mientras el orbe se desarma
con el ruido de mil camiones petulantes.
Aquí estaré cuando regreses y aquí estaré
cuando estires tus manos para abrazarme...
augus. 14 diciembre 2011.
Estas letras tuyas me llenan de morriñas...
San José es frío, como mi epidermis;
pero mis ensueños siempre están cálidos,
y cada día, entre la opacidad deforme
de mi habitación yo espero tus labios y tus manos,
para que mariposeen, con cada aurora,
que cada día, tarda desatinada en llegar...
A veces pienso amor, que el sol,
quiere renunciarme, como un día
tu piel se marchó de mi ímpetu quimérico...
Muchas veces, cuando el televisor,
es nieve, como las campiñas de tus alcores,
atiendo tu voz, y escucho que me dices "...amor:
dónde están tus sueños, que un día fueron míos?"
Entonces, en esos minutos, como en éste instante,
cuando tus letras me adulan, las lágrimas
derrapan, como delfines grises, entre rosas,
entre nostalgias, que no se acaban,
ni con la luz del sol noctámbulo, como
ese espíritu mío que adora tu sonrisa.
¡Ay amor! Estas letras tuyas, acarician
mi ensueño, mientras el orbe se desarma
con el ruido de mil camiones petulantes.
Aquí estaré cuando regreses y aquí estaré
cuando estires tus manos para abrazarme...
augus. 14 diciembre 2011.