guillermo rasta
Poeta fiel al portal
Cuantas veces los poetas juramos nunca más
escribirle al amor,
¿cuantas?
dejar a un lado aquellos versos romnánticos
con tal de no perder un día por un amor
que no te va a entregar nada,
¿cuantas?..
Yo, como un millón de veces,
multiplicado hasta cinco mirando al borde de las neuronas
equellas que ya no crecen...
no se nada de amor,
pues en resumidas cuentas hace años que no voy,
ni me doy cuenta de cuando me aman o me quieren
no estoy tan fresco para ver aquella cara
que,
puede sentir algo por este soñador,
no!
a mi no me daba ni una bala...
ni las de salva.
Pero en mi caso tan especial,
siempre tendré una musa,
aquella que pueda revelar en simples o algo complicados versos
un poco de mis sentimientos,
pues si no es depresión
será algo de locura
al final de todo, cada linea será una tortura,
pues a ella no la tengo a mi lado
que me siento triste el no poder decirle te amo,
no la tengo,
no está
y no creo que venga,
pues ella es libre
y mi voz no creo que la detenga.
Es una diosa que si cualquier hombre la viera,
la quisiera encerrar,
pero que eso no va a pasar,
pues ya de feminismo no hablamos,
pero a la Diosa Afrodita nunca la hubieran encerrado,
ni porque fuera rubia
o sus cabellos fueran color castaño...
A veces me siento muy solo,
pero esas veces que te recuerdo,
podrían haber sucedido mil cosas...
ser felices,
estar separados,
incitar encuentros muy apasionados...
morir de la risa,
quizás cogerte de la mano...
pero nunca,
nunca
dejarte de recitarte un verso,
sin que tú lo hayas notado...
escribirle al amor,
¿cuantas?
dejar a un lado aquellos versos romnánticos
con tal de no perder un día por un amor
que no te va a entregar nada,
¿cuantas?..
Yo, como un millón de veces,
multiplicado hasta cinco mirando al borde de las neuronas
equellas que ya no crecen...
no se nada de amor,
pues en resumidas cuentas hace años que no voy,
ni me doy cuenta de cuando me aman o me quieren
no estoy tan fresco para ver aquella cara
que,
puede sentir algo por este soñador,
no!
a mi no me daba ni una bala...
ni las de salva.
Pero en mi caso tan especial,
siempre tendré una musa,
aquella que pueda revelar en simples o algo complicados versos
un poco de mis sentimientos,
pues si no es depresión
será algo de locura
al final de todo, cada linea será una tortura,
pues a ella no la tengo a mi lado
que me siento triste el no poder decirle te amo,
no la tengo,
no está
y no creo que venga,
pues ella es libre
y mi voz no creo que la detenga.
Es una diosa que si cualquier hombre la viera,
la quisiera encerrar,
pero que eso no va a pasar,
pues ya de feminismo no hablamos,
pero a la Diosa Afrodita nunca la hubieran encerrado,
ni porque fuera rubia
o sus cabellos fueran color castaño...
A veces me siento muy solo,
pero esas veces que te recuerdo,
podrían haber sucedido mil cosas...
ser felices,
estar separados,
incitar encuentros muy apasionados...
morir de la risa,
quizás cogerte de la mano...
pero nunca,
nunca
dejarte de recitarte un verso,
sin que tú lo hayas notado...
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