William Jara A.
Poeta recién llegado
No me lo podrás negar,
Todo lo que un día fui,
Ya sé que te perdí
Y que nunca volverás,
Quizás cuenta te darás
Que ahora estoy muy mal,
Y que sólo tú me puedes sanar.
Fuiste para mi, la vida,
Y he perdido todo con tu partida,
No cumpliste tu promesa y me dejaste,
Sin confianza, sin amor, sin nada,
Ahora mismo se me dificulta escribir,
Me hacen falta las palabras.
Esperando tu regreso es que yo vivo,
Haberte dejado ir,
Para mi es y será mi más grande martirio,
Cada minuto que transcurre y no llegas,
Arrodillado le pido a Dios,
Que si ya no puedo verte,
Prefiero la muerte.
No sé qué fue lo que hice,
Para recibir tan cruel castigo,
De perderte para siempre,
Sin haberlo merecido
Sólo me queda la esperanza,
De que milagrosamente aparezcas nuevamente,
Y hacerte muy feliz por siempre.
Mil plegarias alzo día a día a Dios,
Rogando que por favor me devuelva a mi amor,
Y aunque dijiste que conmigo siempre estarías,
Que aunque murieras no me dejarías,
A pesar de que te siento en todo momento,
No dejo de extrañarte,
mi vida sin tu presencia,
Se vuelve cada vez más un fuerte tormento.
Fuiste lo más importante en mi vida,
Mucha falta me hace tu compañía,
Estoy sólo como en un desierto,
No sé si podré sobrevivir, voy perdiendo el aliento,
Sólo sé que en cualquier momento,
Volverás a mi lado, y seremos tan felices como en un cuento.
Todo lo que un día fui,
Ya sé que te perdí
Y que nunca volverás,
Quizás cuenta te darás
Que ahora estoy muy mal,
Y que sólo tú me puedes sanar.
Fuiste para mi, la vida,
Y he perdido todo con tu partida,
No cumpliste tu promesa y me dejaste,
Sin confianza, sin amor, sin nada,
Ahora mismo se me dificulta escribir,
Me hacen falta las palabras.
Esperando tu regreso es que yo vivo,
Haberte dejado ir,
Para mi es y será mi más grande martirio,
Cada minuto que transcurre y no llegas,
Arrodillado le pido a Dios,
Que si ya no puedo verte,
Prefiero la muerte.
No sé qué fue lo que hice,
Para recibir tan cruel castigo,
De perderte para siempre,
Sin haberlo merecido
Sólo me queda la esperanza,
De que milagrosamente aparezcas nuevamente,
Y hacerte muy feliz por siempre.
Mil plegarias alzo día a día a Dios,
Rogando que por favor me devuelva a mi amor,
Y aunque dijiste que conmigo siempre estarías,
Que aunque murieras no me dejarías,
A pesar de que te siento en todo momento,
No dejo de extrañarte,
mi vida sin tu presencia,
Se vuelve cada vez más un fuerte tormento.
Fuiste lo más importante en mi vida,
Mucha falta me hace tu compañía,
Estoy sólo como en un desierto,
No sé si podré sobrevivir, voy perdiendo el aliento,
Sólo sé que en cualquier momento,
Volverás a mi lado, y seremos tan felices como en un cuento.