nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
En la penumbra se duermen mis ojos
como dos luceros entristecidos,
se apagan sin esa luz que los mantiene
como dos velas siempre encendidos.
Son lágrimas como gotas de sangre
que están perdidas en el camino,
sin saber dónde está el norte ni sur
navegan sin rumbo fijo en mi destino.
Salen de dentro de mi alma dormida
y con ellas escribo estos versares,
por estar secándose la tinta del tintero
dejando el sentimiento de mis pesares.
La noche guarda en silencio mis llantos
derramados con tanta insistencia,
esperando que tú saques las espinas
que me martirizan por tu ausencia.
Tere B.O
14-08-2013