Como la mañana empieza y
el alba anuncia el día,
los pájaros están cantando y danzando
al igual que en esta puesta de sol;
una suave brisa acaricia mi rostro y
puedo sentir que el sol me sonríe,
que cada rayo de sol
no brilla por pura casualidad sino
porque necesitamos
sentir aunque sea una pizca de esperanza,
mas no puedo hacer más que levantar mi rostro,
contemplar la inmensidad del cielo, y sonreír,
sonreír, sonreírle a la vida.
Espero algún día no sonreír en soledad
solo espero que en un día de primavera,
podamos sentarnos juntos, sonreírle a la vida
sonreírle al ocaso solo sonreír, sonreír, como si fuese la única
oportunidad que tenemos para hacerlo,
Como guardianes del ocaso.