G. Sarmiento
Poeta asiduo al portal
Suenan tristes los acordes
que acompañan al sentir
en esta noche amarga,
cada nota cae en mí
como llanto de guitarra…
No te vayas hoy sin ver
las huellas de tu ayer
y la luz que se derrama.
¡No te vayas hoy, por Dios,
que sin ti no tengo nada!
Como barco voy surcando
una sangre que se espesa
y las aguas de tu río.
Como barco, navegando,
al encuentro de mi sino.
No te vayas hoy sin ver
las perlas de un querer
y el amor que te declaran.
¡No te vayas hoy, por Dios,
que sin ti no habrá mañana!
Verso a verso, y con placer,
se desnuda ese clavel
y el instante prometido.
¡No te vayas hoy, por Dios,
que me quedo sin mi río!
G.S.A.
que acompañan al sentir
en esta noche amarga,
cada nota cae en mí
como llanto de guitarra…
No te vayas hoy sin ver
las huellas de tu ayer
y la luz que se derrama.
¡No te vayas hoy, por Dios,
que sin ti no tengo nada!
Como barco voy surcando
una sangre que se espesa
y las aguas de tu río.
Como barco, navegando,
al encuentro de mi sino.
No te vayas hoy sin ver
las perlas de un querer
y el amor que te declaran.
¡No te vayas hoy, por Dios,
que sin ti no habrá mañana!
Verso a verso, y con placer,
se desnuda ese clavel
y el instante prometido.
¡No te vayas hoy, por Dios,
que me quedo sin mi río!
G.S.A.