gabein des leise
Poeta asiduo al portal
Se de antemano que el poema es también una reflexión espiritual, sin embargo lo publico aquí porque considero que también es un problema social, que está engañando a muchos de los que quiero, y a otros que simplemente son compañeros; aquí lo dejo ustedes juzgarán. gracias
Aquella tarde mi cansancio opacó el ánimo indispuesto
no eran más de las seis y ya pasamos las 36
en medio de un transmilenio repleto
el transporte público más costoso y menos servicial
observaba yo, la degradación de mi amada Bogotá.
Cruzábamos por la 19 y la policía requisaba
esposó a un hombre que fumaba hierba mala
mientras una mujer en supuesta falda
casi sin camisa, con un bolso azul
buscaba quien quisiera una compañía momentánea.
Luego ya no era una, eran tres, cuatro, cinco, seis
que alardeaban de sus utilizados cuerpos
encrucijadas en un lugar llamado zona de tolerancia
allá en el fondo una iglesia protestante estaba ubicada
aquí les denominamos cristianos, para mí
no son más que farsantes,
ellos roban, con el diezmo anual
no trabajan, sus maniquíes lo harán
dicen predicar la ley de Dios
y solo la utilizan para su beneficio
pregúntele usted ingenuo que cayo, ¿donde vive su pastor?
en cedritos, o no en el mejor sector de Chía
con una casa mejor que la suya, la de su vecina y la mía
Mire usted el carro que tiene ese hombre
y usted le da el diezmo y se aguanta el transmilenio y los empujones
pregúntele el que comía mientras usted
volvía a la papa, el arroz y el plato sin carne
si, el jugando con la ley de nuestro divino salvador
esta comiendo manjares, la carne que usted pocas veces come.
Y allá buscando un refugio llegan las señoritas
de ésta afamada calle de Bogotá
le dice búsquese un trabajo estable, hágase miembro
y como buen hermano done su diezmo
así el señor todos sus pecados le perdonará
tanto que le criticaron a la iglesia católica estos juegos
en la época feudal,
donde la salvación del alma era comprada por dinero
no por el bien y el mal
y la gente olvida y todo vuelve a pasar.
¿Quienes son los malos?
¿quienes son los pecadores que tarde o temprano
como se atreven a decir ellos en el infierno caerán?
¿quienes son los demonios
que la ley de Dios está haciendo quebrantar?
¿quienes son los que a inocentes engañan con promesas falsas?
me indigna que digan que son salvos
cuando no pasan de ser ratas calvas
demonios llenos de maldad,
y se atreven a jurar en el nombre de Dios
y dicen que el los tiene en cuenta para su reino
hermano, alguien como usted no merece más
que volver a donde pertenece
al lado de su amigo Satanás.
Aquella tarde mi cansancio opacó el ánimo indispuesto
no eran más de las seis y ya pasamos las 36
en medio de un transmilenio repleto
el transporte público más costoso y menos servicial
observaba yo, la degradación de mi amada Bogotá.
Cruzábamos por la 19 y la policía requisaba
esposó a un hombre que fumaba hierba mala
mientras una mujer en supuesta falda
casi sin camisa, con un bolso azul
buscaba quien quisiera una compañía momentánea.
Luego ya no era una, eran tres, cuatro, cinco, seis
que alardeaban de sus utilizados cuerpos
encrucijadas en un lugar llamado zona de tolerancia
allá en el fondo una iglesia protestante estaba ubicada
aquí les denominamos cristianos, para mí
no son más que farsantes,
ellos roban, con el diezmo anual
no trabajan, sus maniquíes lo harán
dicen predicar la ley de Dios
y solo la utilizan para su beneficio
pregúntele usted ingenuo que cayo, ¿donde vive su pastor?
en cedritos, o no en el mejor sector de Chía
con una casa mejor que la suya, la de su vecina y la mía
Mire usted el carro que tiene ese hombre
y usted le da el diezmo y se aguanta el transmilenio y los empujones
pregúntele el que comía mientras usted
volvía a la papa, el arroz y el plato sin carne
si, el jugando con la ley de nuestro divino salvador
esta comiendo manjares, la carne que usted pocas veces come.
Y allá buscando un refugio llegan las señoritas
de ésta afamada calle de Bogotá
le dice búsquese un trabajo estable, hágase miembro
y como buen hermano done su diezmo
así el señor todos sus pecados le perdonará
tanto que le criticaron a la iglesia católica estos juegos
en la época feudal,
donde la salvación del alma era comprada por dinero
no por el bien y el mal
y la gente olvida y todo vuelve a pasar.
¿Quienes son los malos?
¿quienes son los pecadores que tarde o temprano
como se atreven a decir ellos en el infierno caerán?
¿quienes son los demonios
que la ley de Dios está haciendo quebrantar?
¿quienes son los que a inocentes engañan con promesas falsas?
me indigna que digan que son salvos
cuando no pasan de ser ratas calvas
demonios llenos de maldad,
y se atreven a jurar en el nombre de Dios
y dicen que el los tiene en cuenta para su reino
hermano, alguien como usted no merece más
que volver a donde pertenece
al lado de su amigo Satanás.