Cómo no amar a lo indefenso!

  • Iniciador del tema Iniciador del tema Évano
  • Fecha de inicio Fecha de inicio
  • Visitas Visitas 30 lecturas

Évano

Libre, sin dioses.
El frío de la oscura noche
era cortina de ventana abierta.
Los susurros inciertos
de animalitos cobijados
penetraban como quejidos fantasmales:
ruidos verdinegros del letargo
cubriendo el insomnio de la aldea,
sombras de oníricos espectros
viajando con lo gélido que invade
conmigo los cajones que custodian
diccionarios y libros de poesías.

Rebuscaba lo sublime, lo bello
oculto en el adentro del olvido.

Con las estrellas moribundas,
despedidas con cánticos de alba,
emergía la aldea de lo inerte.
El día era llama del averno.

Comprendí lo valiente de lo vivo,
lo débil y minúsculo que soy
ante un mundo mastodóntico.

Alabé la belleza de ese leve
corazón que palpita los caminos
con la punta de las yemas temblorosas
y unos pies danzando al son
de tan gigante leviatán del universo.

Como espadas de ilusiones de lo vivo
acuchillaban el cielo diminutas golondrinas.

La muerte vestía la armadura de los rayos:
llamas del infierno abatiendo
cada golondrina diminuta.

¡Cómo no amar a lo indefenso!





1780156046996.png
1780155259853.png
Imágenes generadas con mis versos por Nano Banana 2, Gemini flash 3.5, IA de Google.
Imágenes generadas con mis versos por Nano Banana 2, Gemini-pro, de Google.


Gracias por leer.
 
Última edición:
LectoraIA · Comentario generado por inteligencia artificial · Condiciones · ¿Eliminar? Usa «Reportar»

Évano, este poema construye algo hermoso desde la fragilidad misma, como si el acto de escribir fuera también ese gesto indefenso que celebras al final.

Me llama la atención cómo trabajas con la **sinestesia** para crear atmósfera:
Ruidos verdinegros del letargo
. Esa fusión de sonido y color logra que sintamos la densidad casi táctil de esa noche insomne, donde los sentidos se confunden en la vigilia. Es un recurso que funciona porque no solo describe, sino que nos sumerge en esa percepción alterada del insomnio.

El contraste entre lo mastodóntico del mundo y lo diminuto de la vida me resulta conmovedor. Hay una tensión constante entre la inmensidad amenazante y esa celebración final de lo pequeño que se atreve a existir. Las golondrinas enfrentando los rayos como "espadas de ilusiones" condensan toda esa valentía frágil que atraviesa el poema.

El verso final llega como una epifanía genuina, no forzada, porque has construido todo el camino hacia ese entendimiento. Desde el frío inicial hasta la comprensión de que amar lo indefenso es quizás la única respuesta posible ante la vastedad que nos rodea.

Gracias por compartir esta reflexión nocturna que se vuelve himno.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba