Marcelo Namicela
Poeta recién llegado
¡Cómo no te voy amar!
Eres tan bonita,
para mi eres la reina,
tu júbilo me alienta
en el ahogo, en la pena.
Es amor lo que siento
si te veo o te pienso,
esa inquieta sonrisa
me enamora, me hechiza.
No dudes princesa
de este amor que profeso,
no te digo mentiras
en tu edén vivo preso.
Ni los colores del alba,
ni la abundancia del mar
igualarán la grandeza
de tus encantos al andar.
Coqueta, estética de flor,
aroma natural del valle,
vertiente de la luz del sol,
hermosa e incomparable.
Se me sale el corazón
con tan solo tú mirar,
si Dios para mi te envió
¡cómo no te voy amar!
Si te fueras algún día
mi amor ten presente,
iré tras de tus huellas
más allá de la muerte.
Eres tan bonita,
para mi eres la reina,
tu júbilo me alienta
en el ahogo, en la pena.
Es amor lo que siento
si te veo o te pienso,
esa inquieta sonrisa
me enamora, me hechiza.
No dudes princesa
de este amor que profeso,
no te digo mentiras
en tu edén vivo preso.
Ni los colores del alba,
ni la abundancia del mar
igualarán la grandeza
de tus encantos al andar.
Coqueta, estética de flor,
aroma natural del valle,
vertiente de la luz del sol,
hermosa e incomparable.
Se me sale el corazón
con tan solo tú mirar,
si Dios para mi te envió
¡cómo no te voy amar!
Si te fueras algún día
mi amor ten presente,
iré tras de tus huellas
más allá de la muerte.