Von Lioncourt
Poeta recién llegado
Hoy pensé en tí, en tus manos,
en tu rostro, en tu voz.
Pense en tí y fue como pensar en el pasado:
revivir recuerdos, sentir sensaciones muertas.
Me hablé de tí, te vi a mi lado,
como antes, como nunca más.
Lloré por tí, por tu partida,
por la distancia, por nuestro amor;
lloré por mi soledad y por tu mediocridad,
por mi dolor y por esta oscuridad.
Y decídí hacerlo terminar
a este sentimiento que me quema
y a la vez me ahoga
en el mar de lo imposible.
Entonces viniste a mí
y entre tanto ruido
logré reconocer tus palabras,
que susurraron hasta ensordecerme.
Y aún así no te escuché,
y aún así no te perdoné,
y me duele tu dolor,
pero ya no hay más compasión.
Con mis manos toqué tu corazón
y probé tu sangre con mis labios;
y te consumí,
mi precio fue alto.
Ya no hay más vida en tí, pero tu mano aún tiembla
y me estremece.
Hecho esta y ahora te seguiré,
porque no acepto la vida sin tí,
aunque yo te la quité,
aunque me hayas matado primero...aunque el cielo se caiga sobre mí.
Arde en mí la esperanza de una segunda oportunidad,
muero de pasión por encontrarte.
Te estoy sintiendo cerca,
y te veo a mi lado
como antes, como nunca más.
en tu rostro, en tu voz.
Pense en tí y fue como pensar en el pasado:
revivir recuerdos, sentir sensaciones muertas.
Me hablé de tí, te vi a mi lado,
como antes, como nunca más.
Lloré por tí, por tu partida,
por la distancia, por nuestro amor;
lloré por mi soledad y por tu mediocridad,
por mi dolor y por esta oscuridad.
Y decídí hacerlo terminar
a este sentimiento que me quema
y a la vez me ahoga
en el mar de lo imposible.
Entonces viniste a mí
y entre tanto ruido
logré reconocer tus palabras,
que susurraron hasta ensordecerme.
Y aún así no te escuché,
y aún así no te perdoné,
y me duele tu dolor,
pero ya no hay más compasión.
Con mis manos toqué tu corazón
y probé tu sangre con mis labios;
y te consumí,
mi precio fue alto.
Ya no hay más vida en tí, pero tu mano aún tiembla
y me estremece.
Hecho esta y ahora te seguiré,
porque no acepto la vida sin tí,
aunque yo te la quité,
aunque me hayas matado primero...aunque el cielo se caiga sobre mí.
Arde en mí la esperanza de una segunda oportunidad,
muero de pasión por encontrarte.
Te estoy sintiendo cerca,
y te veo a mi lado
como antes, como nunca más.
::