¿CÓMO PODRÉ ANIDARTE ESOS DÍAS?
Aquel día que viniste a mí
yo no tenía cuencas.
Era un día de palmas abiertas,
pantallas del viento,
no te contuve.
Y no se si fuiste brisas,
huracán
o susurro.
Hay días
que no tengo cuencas en mis manos,
discurso fuegos
que empiezan
y acaban quemando,
y soy cenizas,
brasas,
rescoldos.
Esos días si vienes a mi,
desnúdate
y tráete abrigo,
porque con mis rojos
te quemo,
con mis negros
te enfrío.
Aquel día que viniste a mí
yo no tenía cuencas.
Era un día de palmas abiertas,
pantallas del viento,
no te contuve.
Y no se si fuiste brisas,
huracán
o susurro.
Hay días
que no tengo cuencas en mis manos,
discurso fuegos
que empiezan
y acaban quemando,
y soy cenizas,
brasas,
rescoldos.
Esos días si vienes a mi,
desnúdate
y tráete abrigo,
porque con mis rojos
te quemo,
con mis negros
te enfrío.
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