Antonio Javier Fuentes So
Poeta que considera el portal su segunda casa
Como roca,
poniendo una y mil veces la otra mejilla
al mar agresor, que con sus olas le golpea.
Así doblegaba a tus desprecios.
Como piedra en el camino,
tantas veces pisada, inmóvil,
como vestigio de un amor quebrado.
Sumiso ante el destino,
en una rendición esperanzada
me hospedaba.
Hoy, por fin, matamos con mi vida
esta agonía, y juntos decidimos
que me dejas.
Y permanezco en pie, imperturbable,
como roca frente al viento,
sintiendo las caricias
de su fuerza rompedora.
Así me invento ahora ante tus ojos.
poniendo una y mil veces la otra mejilla
al mar agresor, que con sus olas le golpea.
Así doblegaba a tus desprecios.
Como piedra en el camino,
tantas veces pisada, inmóvil,
como vestigio de un amor quebrado.
Sumiso ante el destino,
en una rendición esperanzada
me hospedaba.
Hoy, por fin, matamos con mi vida
esta agonía, y juntos decidimos
que me dejas.
Y permanezco en pie, imperturbable,
como roca frente al viento,
sintiendo las caricias
de su fuerza rompedora.
Así me invento ahora ante tus ojos.
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