Kei
Poeta que considera el portal su segunda casa
Soy tan egoísta mi amor
Que solo te quiero conmigo,
Y tan cabezota como el corazon
Desde que te metiste en los latidos.
Soy tan loco que me case
Contigo porque te amo,
Y tan tonto que no puedes cambiarme
Pero yo a ti tampoco te cambio.
Soy tan tranquilo como el sol
Que guardas en mi alma,
Y tan impaciente como el dolor
Cuando no se calla.
Soy tan alegre cuando sonries
Que pareces un poema
De esos que en el aire se escriben
Cuando llueven estrellas.
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