despertando
Poeta adicto al portal
¿Cómo te sientes, alma mía?
Te sientes frágil, dulce,
serena y afrodisiaca
como el aroma de la madre-selva,.
Me siento la flor del obelisco,
la siempre-viva de las paredones,
la verde hoja del platanero
que crece frente a mi casa.
Te sientes sola, acompañada y olvidada…
Acaso te sientes un poco libre
entre los valles de tu Trefacio.
Sí, a veces me siento una golondrina;
libre, ligera y escurridiza,
que presto viene y que al poco tiempo
ya se ha ido a un nuevo sitio.
Mas quieres ser de nuevo feliz
como lo fuiste en tu niñez,
por eso continuas bajo
los mismos árboles y aires
de esta boscosa y misteriosa tierra.
Claro que sí, me gustaría ser más dichosa,
más plena y generosa…
Pero si algún día tuviera más;
¿para que lo querría
si no es para dar a los demás?
Te sientes frágil, dulce,
serena y afrodisiaca
como el aroma de la madre-selva,.
Me siento la flor del obelisco,
la siempre-viva de las paredones,
la verde hoja del platanero
que crece frente a mi casa.
Te sientes sola, acompañada y olvidada…
Acaso te sientes un poco libre
entre los valles de tu Trefacio.
Sí, a veces me siento una golondrina;
libre, ligera y escurridiza,
que presto viene y que al poco tiempo
ya se ha ido a un nuevo sitio.
Mas quieres ser de nuevo feliz
como lo fuiste en tu niñez,
por eso continuas bajo
los mismos árboles y aires
de esta boscosa y misteriosa tierra.
Claro que sí, me gustaría ser más dichosa,
más plena y generosa…
Pero si algún día tuviera más;
¿para que lo querría
si no es para dar a los demás?