Ezegaleon
Poeta recién llegado
En ti nace todo.
Esta fragilidad embellecida de un sinfín de primaveras
que en torno a tus ojos dan vueltas y se estrellan
sobre mi cuerpo, encadenándome a tu esencia, para siempre.
Empiezas como el recorrido de mi transitar errante
donde no existe extravío bajo tu mirada celeste,
ni existen fronteras que limiten mis huellas,
ni distancias, por andar o por llegar, que me cuesten.
Desde que te surqué, a la deriva y sin rumbo,
quiero volver a naufragar en tus ojos de mujer.
Y en el temor de tus horas, desnuda de tempestades,
quiero volver a conocer los límites de mi piel.
Y en un vuelo de estrellas irán nuestros deseos hasta tu mano
y rebotarán dispersándose en el espacio más próximo a tu pecho,
y empezarás otra vez.
Desde ti nace todo lo que soy y lo que tengo:
Este amor infinito, esta obsesiva locura, tanta pasión desatada.
Y, como todo lo mío, regresan a tu boca en forma de beso;
y como verso se introducen al interior de tu alma.
Esta fragilidad embellecida de un sinfín de primaveras
que en torno a tus ojos dan vueltas y se estrellan
sobre mi cuerpo, encadenándome a tu esencia, para siempre.
Empiezas como el recorrido de mi transitar errante
donde no existe extravío bajo tu mirada celeste,
ni existen fronteras que limiten mis huellas,
ni distancias, por andar o por llegar, que me cuesten.
Desde que te surqué, a la deriva y sin rumbo,
quiero volver a naufragar en tus ojos de mujer.
Y en el temor de tus horas, desnuda de tempestades,
quiero volver a conocer los límites de mi piel.
Y en un vuelo de estrellas irán nuestros deseos hasta tu mano
y rebotarán dispersándose en el espacio más próximo a tu pecho,
y empezarás otra vez.
Desde ti nace todo lo que soy y lo que tengo:
Este amor infinito, esta obsesiva locura, tanta pasión desatada.
Y, como todo lo mío, regresan a tu boca en forma de beso;
y como verso se introducen al interior de tu alma.