Halloran
Poeta asiduo al portal
COMO UN ALFARERO...
Como un alfarero de tu cuerpo,
moldeo con mis manos, te fabrico,
te cuezo del amor al fuego lento
te decoro y casi te mitifico.
Como un labriego de tu vida,
trabajo hasta que mi cuerpo suda,
te procuro para el tedio el herbicida
y aro tu surco cuando estás desnuda.
Como un pescador de tus desvelos
me hago a la mar del día a día
para pescar, de besos los anzuelos,
los frutos que mi amor por ti ansía.
Como un vulgar actor de tu esperanza,
secundario, nervioso ante el estreno,
improviso ante la adivinanza
de no saber si me libro o condeno.
Como, en fin, un triste enamorado
voy llorando mi amor por los rincones:
si me miras, me pongo colorado;
si me hablas, me quedo sin aliento;
si me amas -te juro que no miento-,
no nos separarán los corazones.
Como un alfarero de tu cuerpo,
moldeo con mis manos, te fabrico,
te cuezo del amor al fuego lento
te decoro y casi te mitifico.
Como un labriego de tu vida,
trabajo hasta que mi cuerpo suda,
te procuro para el tedio el herbicida
y aro tu surco cuando estás desnuda.
Como un pescador de tus desvelos
me hago a la mar del día a día
para pescar, de besos los anzuelos,
los frutos que mi amor por ti ansía.
Como un vulgar actor de tu esperanza,
secundario, nervioso ante el estreno,
improviso ante la adivinanza
de no saber si me libro o condeno.
Como, en fin, un triste enamorado
voy llorando mi amor por los rincones:
si me miras, me pongo colorado;
si me hablas, me quedo sin aliento;
si me amas -te juro que no miento-,
no nos separarán los corazones.