Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Derramé mi piel
sobre la tuya
que dibujaba noches
en mis días tuyos,
no fue fácil
amarte sin medida,
tus llamas
envolvían mis manos,
tu sangre desembocaba
en mi boca,
me enganché
a tus latidos y a su eco,
tu pasión aumentaba la mía.
Sin embargo
nuestros minutos
morían poco a poco,
como una madrugada
en invierno.
Y…todo se fue
por donde había venido,
suspirando, despacito,
sin hacer ruido,
como una brisa marina
que todavía acaricia
mis sueños.
sobre la tuya
que dibujaba noches
en mis días tuyos,
no fue fácil
amarte sin medida,
tus llamas
envolvían mis manos,
tu sangre desembocaba
en mi boca,
me enganché
a tus latidos y a su eco,
tu pasión aumentaba la mía.
Sin embargo
nuestros minutos
morían poco a poco,
como una madrugada
en invierno.
Y…todo se fue
por donde había venido,
suspirando, despacito,
sin hacer ruido,
como una brisa marina
que todavía acaricia
mis sueños.