MarcosR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si no latimos con el pueblo.
¿Qué nos queda?
El corazón se va
por el camino pobre.
Va la poesía
amando con lápices de pan,
los rostros de los niños
repletos en dolores.
Las casillas de chapa,
cárceles del porvenir.
Donde el futuro ayuna
entre sucios colchones,
con sábanas de diario.
Donde nunca aparecen sus
padecimientos
Que vos sabés,
son nuestros,
Compañera poesía.
Si no gritamos con el pueblo
¿Qué nos salva?
La garganta se agranda
para parir un grito,
un aullido.
Que hace temblar la mano
del mercante verdugo
de la tapa del diario.
Que lo condena a muerte.
Un bramido infinito
va arrancando derechos
con pasos de gigante.
El mundo pobre avanza
a sitiar el palacio.
Y el verso es estandarte
Emancipar la vida.
Los niños de la calle.
¿Qué nos queda?
El corazón se va
por el camino pobre.
Va la poesía
amando con lápices de pan,
los rostros de los niños
repletos en dolores.
Las casillas de chapa,
cárceles del porvenir.
Donde el futuro ayuna
entre sucios colchones,
con sábanas de diario.
Donde nunca aparecen sus
padecimientos
Que vos sabés,
son nuestros,
Compañera poesía.
Si no gritamos con el pueblo
¿Qué nos salva?
La garganta se agranda
para parir un grito,
un aullido.
Que hace temblar la mano
del mercante verdugo
de la tapa del diario.
Que lo condena a muerte.
Un bramido infinito
va arrancando derechos
con pasos de gigante.
El mundo pobre avanza
a sitiar el palacio.
Y el verso es estandarte
Emancipar la vida.
Los niños de la calle.
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