Pablo Alvarez
Poeta recién llegado
A ti, que serás la flor de la poesía y diosa de las musas, por tu temple y el mío, con la esperanza que te guste.
Compañera
Cuando mi alma llora,
todo es más gris y oscuro,
mi corazón se vuelve impuro
y el negro odio de mí aflora.
Cuando mi alma llora
mi sangre se adormece,
el dolor me estremece
y me mata como a ti ahora.
Y que muerte tan vacía
Y que muerte tan fría
Cuando la austera soledad,
toma mi mano nuevamente
rompe mi corazón cruelmente
y lo sumerge en la tempestad.
Cuando la austera soledad
arrebata tu poca alegría
hundiéndote en la agonía.
Tú y yo, bajo la misma tempestad.
La Distancia, madre de tus penas,
se pone frente a ti con recuerdos.
La Soledad madre de las mías
se pone junto a mi en cada momento.
¡Que gigante tu herida,
mira, compara, es igual a la mía!
Ya entonces tu alma y la mía
lloran juntas entre letras y rimas.
Entre llanto y llanto tu alma y la mía
recorren juntas el mundo de las poesías.
Bajo el mismo cielo de alguna manera
penamos lo mismo tu y yo, compañera.
Pablo Alvarez.
Compañera
Cuando mi alma llora,
todo es más gris y oscuro,
mi corazón se vuelve impuro
y el negro odio de mí aflora.
Cuando mi alma llora
mi sangre se adormece,
el dolor me estremece
y me mata como a ti ahora.
Y que muerte tan vacía
Y que muerte tan fría
Cuando la austera soledad,
toma mi mano nuevamente
rompe mi corazón cruelmente
y lo sumerge en la tempestad.
Cuando la austera soledad
arrebata tu poca alegría
hundiéndote en la agonía.
Tú y yo, bajo la misma tempestad.
La Distancia, madre de tus penas,
se pone frente a ti con recuerdos.
La Soledad madre de las mías
se pone junto a mi en cada momento.
¡Que gigante tu herida,
mira, compara, es igual a la mía!
Ya entonces tu alma y la mía
lloran juntas entre letras y rimas.
Entre llanto y llanto tu alma y la mía
recorren juntas el mundo de las poesías.
Bajo el mismo cielo de alguna manera
penamos lo mismo tu y yo, compañera.
Pablo Alvarez.
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