Son demasiadas las veces que la vida te golpea sin darte tiempo a recibir los golpes
y asimilarlos. Uno nuevo se avecina, cuando recién estás superando el último.
Y así pasa el tiempo, delante de nuestros ojos y todas nuestras ilusiones.
Hoy, quizá vaya a pedirte que te quedes unos minutos más a mi lado.
Con la condición de que esos minutos sean de nuestro propio tiempo
y no del que nos rodea, como esa sensación de la que alguna vez hablamos;
la de los dos puntitos en el extremo del mundo, viviendo nuestros propios
sueños sobre una inmensa pared en donde apoyarnos y seguir adelante
los dos juntos. No hay mejor o peor amor, solo la sensación sentirse
acompañado por alguien.
y asimilarlos. Uno nuevo se avecina, cuando recién estás superando el último.
Y así pasa el tiempo, delante de nuestros ojos y todas nuestras ilusiones.
Hoy, quizá vaya a pedirte que te quedes unos minutos más a mi lado.
Con la condición de que esos minutos sean de nuestro propio tiempo
y no del que nos rodea, como esa sensación de la que alguna vez hablamos;
la de los dos puntitos en el extremo del mundo, viviendo nuestros propios
sueños sobre una inmensa pared en donde apoyarnos y seguir adelante
los dos juntos. No hay mejor o peor amor, solo la sensación sentirse
acompañado por alguien.