Gabriel_saia
Poeta recién llegado
Comparto una lágrima o dos,
Y las comparto con vos,
Para que sepas lo que me importas.
Comparto una lágrima o dos,
Llanto de aquel Dios
Que no conoce derrotas.
Comparto una lágrima o dos,
Comparto así los nudos,
Que atan nuestras alas de gaviotas.
Comparto una lágrima o dos,
Sólo dos ojos forrados
De suaves y tersas lágrimas violentas.
Comparto una lágrima o dos,
Porque nuestro amor que no discrimina estados,
Se siente atraído al sufrimiento, sujetas.
Comparto una lágrima o dos,
Las comparto contigo y con todos,
Porque tú con todos estás.
Comparto una lágrima o dos,
Mientras estamos postrados,
En la cama del sufrimiento donde hay violetas.
Comparto una lágrima o dos,
Comparto la pasión de los renegados,
Donde tu elegía se llena de palabras molestas.
Pero, sobre todas las cosas, comparto una lágrima o dos, por el dolor que sientes, por la impotencia que en mí gobierna. Las confesiones se hacen plenas, sinceras, para ti, mi amor.
Y las comparto con vos,
Para que sepas lo que me importas.
Comparto una lágrima o dos,
Llanto de aquel Dios
Que no conoce derrotas.
Comparto una lágrima o dos,
Comparto así los nudos,
Que atan nuestras alas de gaviotas.
Comparto una lágrima o dos,
Sólo dos ojos forrados
De suaves y tersas lágrimas violentas.
Comparto una lágrima o dos,
Porque nuestro amor que no discrimina estados,
Se siente atraído al sufrimiento, sujetas.
Comparto una lágrima o dos,
Las comparto contigo y con todos,
Porque tú con todos estás.
Comparto una lágrima o dos,
Mientras estamos postrados,
En la cama del sufrimiento donde hay violetas.
Comparto una lágrima o dos,
Comparto la pasión de los renegados,
Donde tu elegía se llena de palabras molestas.
Pero, sobre todas las cosas, comparto una lágrima o dos, por el dolor que sientes, por la impotencia que en mí gobierna. Las confesiones se hacen plenas, sinceras, para ti, mi amor.
Gabriel A. Saia