Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Vuelvo hasta tus palabras, regocijo.
El flujo de tu voz flotaba tibio
su canto te brotaba como alivio
y en mi vientre engendrábamos verso hijo.
De ambos era ese verso, que prolijo,
engarzaba placer en clima anfibio
repartiendo palabras en convivio
alimento de dos, tibio cobijo.
Era un tiempo de amores sosegado
como danza entre dos, compás exacto,
y al final de las noches era el acto.
Solo queda tu verso que es cantado
y me vibran las cuerdas de vihuela
que en las noches de insomnio alumbra vela.