poetaindagador
Poeta recién llegado
Suena el sonido del silencio
me recuerda al triste olvido
de lo vivido.
Suena el timbre de la puerta
de la morada eterna
de lo querido.
Nadie atiende.
Está vacía,
los inquilinos
se fueron
sin despedida.
Canta el pájaro bien alto
desde la sima del árbol
que baila tango.
No se escucha
el viento alado
que vuela rápido
a mi lado.
Suena la campana
de la basílica;
densa melodía
que te atrapa.
Suena la campana
de la esperanza;
que canta como el pájaro
por añoranza
a esa cosa temida,
pero querida;
deseada y destruida.
La cosa es mía
y también es el día,
pero no sirve de nada
describirla
porque es tan solo
una virgen
intocable;
perenne.
Amante del soñador;
Musa del indagador,
maneja el timón
a babor
y después a estribor.
Sin dirección...
Entonces me voy,
y te dejo a vos
con esa cosa
que no tengo;
ni tendré.
Pero te la regalo
humildemente,
como un chocolate;
dulcemente.
Símbolo de amistad
y compasión
por el ser humano
que vive en vos.
me recuerda al triste olvido
de lo vivido.
Suena el timbre de la puerta
de la morada eterna
de lo querido.
Nadie atiende.
Está vacía,
los inquilinos
se fueron
sin despedida.
Canta el pájaro bien alto
desde la sima del árbol
que baila tango.
No se escucha
el viento alado
que vuela rápido
a mi lado.
Suena la campana
de la basílica;
densa melodía
que te atrapa.
Suena la campana
de la esperanza;
que canta como el pájaro
por añoranza
a esa cosa temida,
pero querida;
deseada y destruida.
La cosa es mía
y también es el día,
pero no sirve de nada
describirla
porque es tan solo
una virgen
intocable;
perenne.
Amante del soñador;
Musa del indagador,
maneja el timón
a babor
y después a estribor.
Sin dirección...
Entonces me voy,
y te dejo a vos
con esa cosa
que no tengo;
ni tendré.
Pero te la regalo
humildemente,
como un chocolate;
dulcemente.
Símbolo de amistad
y compasión
por el ser humano
que vive en vos.