margotdelcastillo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cómplice tu palabra
abre mis piernas
hasta el camino sin regreso.
Incitador de letras.
Tiembla la piel
ante la mordedura hambrienta
y la brutal premura de los dientes
apurando el desgarro
de tenernos.
Vigilia descarnada
este no dormir sonámbulo ,
ajustando el corazón
al mapa de las bocas.
Imaginando quiénes somos...
si acaso nuestros cuerpos
hablan el mismo idioma.
Clonados en la soledad,
-Cada quién en lo suyo-
aventuramos, ensayando alas,
domesticando escorpiones.
Porque si esto no es amor...
La condena .... es poesía.
abre mis piernas
hasta el camino sin regreso.
Incitador de letras.
Tiembla la piel
ante la mordedura hambrienta
y la brutal premura de los dientes
apurando el desgarro
de tenernos.
Vigilia descarnada
este no dormir sonámbulo ,
ajustando el corazón
al mapa de las bocas.
Imaginando quiénes somos...
si acaso nuestros cuerpos
hablan el mismo idioma.
Clonados en la soledad,
-Cada quién en lo suyo-
aventuramos, ensayando alas,
domesticando escorpiones.
Porque si esto no es amor...
La condena .... es poesía.
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