marianella
Poeta que considera el portal su segunda casa
[center:fb087a8de8]Fugitivo atado a mis condenas,
codiciamos nuestro día,
ataviamos nuestros cuerpos
y esperamos el beso del encuentro.
Se encumbraba aún más las ansias,
versando mi camino y entonando tu nombre
jugaba el reloj,
despidiendo el minutero cada agonía en ese silencio.
Bese mis labios con el color más adecuado,
cubrí mi esencia con ropajes de dioses,
y me presente a tus manos sin decoro
con el linaje de la tinta de un trovador inspirado.
Tornamos la apariencia llena de versos,
abrazados atamos nuestras miradas,
increpando el futuro,
con el explicito amor que hoy nos une.
Sentenciando entonces volar contigo,
Pregonar la perfección de nuestro mundo
Y así , mantener el dulce reflejo,
De tu rostro con el mío.[/center:fb087a8de8]
codiciamos nuestro día,
ataviamos nuestros cuerpos
y esperamos el beso del encuentro.
Se encumbraba aún más las ansias,
versando mi camino y entonando tu nombre
jugaba el reloj,
despidiendo el minutero cada agonía en ese silencio.
Bese mis labios con el color más adecuado,
cubrí mi esencia con ropajes de dioses,
y me presente a tus manos sin decoro
con el linaje de la tinta de un trovador inspirado.
Tornamos la apariencia llena de versos,
abrazados atamos nuestras miradas,
increpando el futuro,
con el explicito amor que hoy nos une.
Sentenciando entonces volar contigo,
Pregonar la perfección de nuestro mundo
Y así , mantener el dulce reflejo,
De tu rostro con el mío.[/center:fb087a8de8]