Rodrigo del Río
El cazador de sueños.
Cómplices
Te quiero mi dulce amor
por ser mi cómplice en juegos,
en mis labores, en ruegos.
De mi vida lo mejor.
Corazón multicolor
agradezco tu nobleza.
Eres la luz, la belleza
que conduce mi camino,
sin ti estaría mi trino
revestido de tristeza.
Siempre asumes la pasión
como el último deseo,
de aquel condenado reo
que camina al paredón.
Y entregas con decisión
tu fiel corazón amante
que en comunión rutilante
me embriaga con su energía.
Convierte mi noche en día
como un precioso diamante.
Mujer valiente y osada
guerrera de mil batallas,
siempre estás dando la talla
quedando muy bien parada.
Tu nobleza es colocada
en cada acto que inicias
En tus manos hay primicias,
novedades culinarias
En tu mente luminarias
creando muchas delicias.
Tu sabes cuanto te amo
y sabes cuanto que te admiro,
En tu atmósfera respiro
y sientes cuando te llamo.
Mi corazón muy ufano
se ha henchido por tus caricias,
Tus contornos son delicias
que recorro diariamente.
Y confieso simplemente
que con tu mimos me envicias.
Rodrigo del Río