…. Y las barcazas por el evangelio, las orillas de sarmientos,
y las ubres que cuelgan consteladas …
y suplico para que me permitan:
las playas que nos regresan,
la apertura de la noche clarísima,
la complicidad de los osos y los cómicos del barrio;
ese viaje iniciático con la víbora remera,
y ese anzuelo que no tiene más que manzanas…