La angustia de no saber...
La angustia de no querer...
La angustia de divagar entre
el dolor que ilumina tu mirada,
dolor que recorro con mis dedos.
Trato de expulsarte de mi cuerpo
a través de mi garganta
mientras tu mirada impaciente
libera mis deseos y me devuelve
la vida atada a tus ojos.
Examino tu vitalidad en busca
del tesoro de mi vida, volteando al pasado
y adoptando el compromiso,
la responsabilidad de amarte
y no fallarte, la posibilidad de hacerte feliz.
Conquistarte a diario y llenarme de fidelidad,
alimentar la promesa de este cuerpo
con la ternura de tu ser fresco y ligero
que calma la sed de lo nuevo
con la pasión de lo propio.
La angustia de no querer...
La angustia de divagar entre
el dolor que ilumina tu mirada,
dolor que recorro con mis dedos.
Trato de expulsarte de mi cuerpo
a través de mi garganta
mientras tu mirada impaciente
libera mis deseos y me devuelve
la vida atada a tus ojos.
Examino tu vitalidad en busca
del tesoro de mi vida, volteando al pasado
y adoptando el compromiso,
la responsabilidad de amarte
y no fallarte, la posibilidad de hacerte feliz.
Conquistarte a diario y llenarme de fidelidad,
alimentar la promesa de este cuerpo
con la ternura de tu ser fresco y ligero
que calma la sed de lo nuevo
con la pasión de lo propio.
Última edición: