coral
Una dama muy querida en esta casa.
Con alas de mariposa dorada
¡Sosiégate alma mía!
La pureza y la esperanza…
se han marchado,
se traduce entre las aguas estancadas.
¡Este sentir clandestino!
me rezagan a una solitaria playa
como gaviota cansada,
queriendo luchar contra el viento
con todos los sentimientos
¡Llevándome mar adentro!
Sucumbiendo está mi cuerpo
como naufrago en una borrasca
queriendo engullir mí lamento
como hojas secas al viento
envolviéndome en un remolino,
se lleva mis sueños ya muertos.
¡Sosiégate alma mía!
duerme tranquila, apacíguate,
¡No tengas miedo a la vida!
que se oculta detrás de una cortina
en una vidriera esculpida
con alas de mariposa dorada
que no alegrará tu día
ni en las horas matutinas,
ni en las noches oscuras y frías
¡Sosiégate alma mía!
Que alguien te espera en la orilla,
Y ha de alegrar tu alma triste y lánguida
devolviéndote la esperanza.
Prudencia Ortiz arenas
¡Sosiégate alma mía!
La pureza y la esperanza…
se han marchado,
se traduce entre las aguas estancadas.
¡Este sentir clandestino!
me rezagan a una solitaria playa
como gaviota cansada,
queriendo luchar contra el viento
con todos los sentimientos
¡Llevándome mar adentro!
Sucumbiendo está mi cuerpo
como naufrago en una borrasca
queriendo engullir mí lamento
como hojas secas al viento
envolviéndome en un remolino,
se lleva mis sueños ya muertos.
¡Sosiégate alma mía!
duerme tranquila, apacíguate,
¡No tengas miedo a la vida!
que se oculta detrás de una cortina
en una vidriera esculpida
con alas de mariposa dorada
que no alegrará tu día
ni en las horas matutinas,
ni en las noches oscuras y frías
¡Sosiégate alma mía!
Que alguien te espera en la orilla,
Y ha de alegrar tu alma triste y lánguida
devolviéndote la esperanza.
Prudencia Ortiz arenas
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