macayos
Poeta adicto al portal
Cuando solìas pasar
salpicando tu belleza
por los muros de esas casas
que solìas visitar,
mis manos querìan volar
y tu piel acariciar.
Luego iba tras tus pasos
para tu aroma sentir
y esto me hacìa vivir
a un paso del paraìso.
Al fin el destino quiso,
unir nuestros corazones
y con mis manos saciadas
de tu piel y tu perfume
amèn de otras mil cosas,
nos uniò ese bello hechizo
que une a las parejas
por que Dios asi lo quizo.
salpicando tu belleza
por los muros de esas casas
que solìas visitar,
mis manos querìan volar
y tu piel acariciar.
Luego iba tras tus pasos
para tu aroma sentir
y esto me hacìa vivir
a un paso del paraìso.
Al fin el destino quiso,
unir nuestros corazones
y con mis manos saciadas
de tu piel y tu perfume
amèn de otras mil cosas,
nos uniò ese bello hechizo
que une a las parejas
por que Dios asi lo quizo.