Lo último que salió de mi cabeza.
De cualquier manera existe
una tortura inherente
al sentimiento maldito,
a tu existencia fragante
con aroma a tempestad.
Y cualquier método exije
que yo entregue hasta mis ansias
y que yo lance algún dado
esperando salga un as.
Pero aquí me tienes, sol,
con la esperanza entre manos,
sonriendo ingenuamente
y esperando con mis fuerzas
esa tonta y tibia paz.
De cualquier manera existe
una tortura inherente
al sentimiento maldito,
a tu existencia fragante
con aroma a tempestad.
Y cualquier método exije
que yo entregue hasta mis ansias
y que yo lance algún dado
esperando salga un as.
Pero aquí me tienes, sol,
con la esperanza entre manos,
sonriendo ingenuamente
y esperando con mis fuerzas
esa tonta y tibia paz.