Yo creo que escribir un poema verdaderamente original es, a estas alturas del siglo XXI , una cosa prácticamente imposible; ochocientos años antes del año cero de nuestra, era, Eratalia (valga el eco redundante) se dice que comenzó la poesía en esta parte occidental del mundo, cuando un aedo comenzó a contar en poemas historias épicas maravillosas de héroes y dioses ; hasta nuestros días han llegado esos poemas con el nombre de La Odisea y La Ilíada; desde esa fecha hasta hoy miles de poetas más han escrito sobre los más variados temas, muchos de ellos recurrentes como el amor y la muerte, pero también de todo lo demás, divino y humano; la verdad es que no creo que exista un tema que no haya sido tocado ya de una u otra forma por algún hacedor de versos, consagrado o aficionado; este que tocas aquí hoy, el de la sequía de la pluma ante el folio en blanco o, por decirlo con otras palabras, el del abandono de las esquivas musas a nuestro inquieto majín, ha sido también motivo de muchísimos poemas, lo que no debe ser obstáculo para que se siga escribiendo sobre ello; creo finalmente, para dejar de enrollarme tanto, o sea por resumir, que lo importante no es la originalidad sino la calidad de lo que se hace y creo que a ti eso te sobra, y perdona que te "alabastre" al término del discurso.
Saludos cordiales y premolares.