Gloria Maria Granero
Poeta adicto al portal
Es mi cuerpo marioneta en manos del tiempo.
Y pasará.
Pasará al compás de las estaciones,
al sentir de los nuevos amores,
al dolor de las crueles partidas.
Pasará y pasa.
Con cada movimiento de las agujas,
con cada bocanada de aire y con cada parpadeo.
Y cuando pase.
Cuando mi cuerpo se halle marchito,
mis cabellos blanquecinos
y mis suelas agrietadas,
volveré la mirada.
Todo cuando tuve y tendré habrá acabado.
Mi cuerpo solo será un trapo
y enterrado bajo la misma tierra que me vio nacer,
desaparecerá…
¿Qué es lo que me queda entonces?
Si el recuerdo de mi corta estancia caerá en el olvido,
y mi cuerpo solamente es carne y hueso que sin duda,
marchitará con el tiempo...
Y pasará.
Pasará al compás de las estaciones,
al sentir de los nuevos amores,
al dolor de las crueles partidas.
Pasará y pasa.
Con cada movimiento de las agujas,
con cada bocanada de aire y con cada parpadeo.
Y cuando pase.
Cuando mi cuerpo se halle marchito,
mis cabellos blanquecinos
y mis suelas agrietadas,
volveré la mirada.
Todo cuando tuve y tendré habrá acabado.
Mi cuerpo solo será un trapo
y enterrado bajo la misma tierra que me vio nacer,
desaparecerá…
¿Qué es lo que me queda entonces?
Si el recuerdo de mi corta estancia caerá en el olvido,
y mi cuerpo solamente es carne y hueso que sin duda,
marchitará con el tiempo...
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