EÑ IMPERTITENTE
Poeta recién llegado
I
Se asoma el viento al acantilado
de vértigo encrespado...
Ese mismo aire
levanta pólenes y arenas
que, más allá del océano,
reviven.
II
Dicen que la voz permanece
más allá del tiempo
en el espacio que habitamos.
Aun siendo leve,
más ligera que pólenes y arenas.
III
Quizás lo estéril
es inmune al viento.
Y aunque perdure
no merezca renacimientos.
IV
La voz dicen que permanece
mas nadie puede oírla.
Como nadie puede sentir
lo que otros sienten.
No importan los exabruptos
o cantos de bellas bocas.
No importan estrellas
ni rosas en los labios.
V
Las flores que nacieron
al otro lado del océano,
sobre la tierra sahariana,
no recuerdan su origen,
ni conocen la letanía
de mi triste canto.
VI
Resuella, hirsuto y ralo, el viento
en los acantilados del olvido...
Se asoma el viento al acantilado
de vértigo encrespado...
Ese mismo aire
levanta pólenes y arenas
que, más allá del océano,
reviven.
II
Dicen que la voz permanece
más allá del tiempo
en el espacio que habitamos.
Aun siendo leve,
más ligera que pólenes y arenas.
III
Quizás lo estéril
es inmune al viento.
Y aunque perdure
no merezca renacimientos.
IV
La voz dicen que permanece
mas nadie puede oírla.
Como nadie puede sentir
lo que otros sienten.
No importan los exabruptos
o cantos de bellas bocas.
No importan estrellas
ni rosas en los labios.
V
Las flores que nacieron
al otro lado del océano,
sobre la tierra sahariana,
no recuerdan su origen,
ni conocen la letanía
de mi triste canto.
VI
Resuella, hirsuto y ralo, el viento
en los acantilados del olvido...