ivan grillet
Poeta adicto al portal
Tantas noches que estuve divorciado del sueño,
en el lecho incendiado,
me interne en las llamas,
buscando mis cenizas;
De tanto frecuentar las llamas de mi lecho,
Mis manos aprendieron,
a trazar en el vacio,
las formas de esa hoguera;
Ya el insomnio es glacial,
están demás relojes para medir las horas,
con sístoles y diástoles callado en esta noche,
el tiempo que transcurre al lado de su ausencia;
No podre aclimatarme a sabanas de hielo,
me provoca en la noche alumbrar su partida,
haciendo antorchas con este par de manos,
que recitan sus formas.
en el lecho incendiado,
me interne en las llamas,
buscando mis cenizas;
De tanto frecuentar las llamas de mi lecho,
Mis manos aprendieron,
a trazar en el vacio,
las formas de esa hoguera;
Ya el insomnio es glacial,
están demás relojes para medir las horas,
con sístoles y diástoles callado en esta noche,
el tiempo que transcurre al lado de su ausencia;
No podre aclimatarme a sabanas de hielo,
me provoca en la noche alumbrar su partida,
haciendo antorchas con este par de manos,
que recitan sus formas.