Víctor Jara V.
Víctor Jara V.
Si,
la veo sufriendo por la mañana,
la escucho en llanto quebrantable,
me fijo que ya no guarda la calma,
y digo que esto es inaceptable.
Su sufrimiento llega muy lejos,
mucho más allá de lo pensado,
lo vivido ya se vuelve viejo,
y solo están en el baúl del pasado.
Sí la penúmbra de su olvido,
camina en la sombra de su tristeza,
entonces yo no le pido,
que mire su interna belleza.
Sufrirás,
llorarás,
pero no te dejes desamparar,
mira al cielo y empieza a pensar,
que te cuida sin descansar.
Sí,
estuviste agobiada y decaída,
oprimida y desesperada,
pero nunca olvides que tu vida,
brilla con la luz de tu alma.
la veo sufriendo por la mañana,
la escucho en llanto quebrantable,
me fijo que ya no guarda la calma,
y digo que esto es inaceptable.
Su sufrimiento llega muy lejos,
mucho más allá de lo pensado,
lo vivido ya se vuelve viejo,
y solo están en el baúl del pasado.
Sí la penúmbra de su olvido,
camina en la sombra de su tristeza,
entonces yo no le pido,
que mire su interna belleza.
Sufrirás,
llorarás,
pero no te dejes desamparar,
mira al cielo y empieza a pensar,
que te cuida sin descansar.
Sí,
estuviste agobiada y decaída,
oprimida y desesperada,
pero nunca olvides que tu vida,
brilla con la luz de tu alma.