Lo que escriba esta tarde con la punta de mis dedos;
no serán las últimas letras ni tampoco las primeras.
Lo que escriban mi mente y mi conciencia
tal vez algún día el agua se lleve sus pensamientos.
!Quién sabe!
Mientras,
me sentaré bajo la madrugada a esperar que salten los ángeles,
a que se caigan las lunas, y se entumezcan las estrellas.
A que el cielo se deslice sobre alguna piel morena
y a que el sol salga y se entremezcle con la odisea.
!Quién sabe! No será la última vez que las letras se relinchen,
se agazapen sobre tus labios que también fueron míos.
Yo mientras tanto, vigilo a los amantes errantes,
aquellos que aparecen entre mis hojas violetas
y se desnudan sobre una extraña húmeda madriguera.
Mientras, mis letras tambalean al recoger tus rosas temblorosas;
las mismas que posaba sobre tu pecho desde mis sueños.
¡Quién sabe! Hoy nuevamente despierto,
sobre la manta que una vez fue el cobijo de nuestros cuerpos,
tal vez, tal vez aún no fallezco
y sólo sea una mentira de mi muerte
o de mis sueños.
Sólo se que te escribo con la punta de mis dedos...
no serán las últimas letras ni tampoco las primeras.
Lo que escriban mi mente y mi conciencia
tal vez algún día el agua se lleve sus pensamientos.
!Quién sabe!
Mientras,
me sentaré bajo la madrugada a esperar que salten los ángeles,
a que se caigan las lunas, y se entumezcan las estrellas.
A que el cielo se deslice sobre alguna piel morena
y a que el sol salga y se entremezcle con la odisea.
!Quién sabe! No será la última vez que las letras se relinchen,
se agazapen sobre tus labios que también fueron míos.
Yo mientras tanto, vigilo a los amantes errantes,
aquellos que aparecen entre mis hojas violetas
y se desnudan sobre una extraña húmeda madriguera.
Mientras, mis letras tambalean al recoger tus rosas temblorosas;
las mismas que posaba sobre tu pecho desde mis sueños.
¡Quién sabe! Hoy nuevamente despierto,
sobre la manta que una vez fue el cobijo de nuestros cuerpos,
tal vez, tal vez aún no fallezco
y sólo sea una mentira de mi muerte
o de mis sueños.
Sólo se que te escribo con la punta de mis dedos...
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