Con la yema
de un dedo
es suficiente
para hacer
que disfrute
plenamente.
Trazando
en su espalda
una línea recta
de la nuca
a la falda
nace
una tormenta.
Recorrer
el interior
de un muslo
desvestido,
que me trae
al oído
un gemido
que quema.
Con la yema
tan solo,
con la yema
El placer aumenta
el deseo estalla,
la piel abierta
entrega la batalla.
Yema de amor,
ni vencedores
ni vencidos,
solo el esplendor
de pezones erguidos.
de un dedo
es suficiente
para hacer
que disfrute
plenamente.
Trazando
en su espalda
una línea recta
de la nuca
a la falda
nace
una tormenta.
Recorrer
el interior
de un muslo
desvestido,
que me trae
al oído
un gemido
que quema.
Con la yema
tan solo,
con la yema
El placer aumenta
el deseo estalla,
la piel abierta
entrega la batalla.
Yema de amor,
ni vencedores
ni vencidos,
solo el esplendor
de pezones erguidos.
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