AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
Con las manos vacías
Las cenizas de tu pasado
han incendiado
todas mis ilusiones,
En mi pobre cabeza,
ya no queda ni un solo sueño.
Tinieblas, mareas rotas y desteñidas
y el corazón oprimido,
por una historia confusa y enferma
Se está acabando mi espantoso viaje
vengo de regreso, con las manos vacías,
en mi camino ya no quedan flores,
la luz que permitía mi existencia
se ha apagado al final del horizonte.
Tus manos, que nunca quisieron
Ser mariposas en el bosque de mi piel
huyeron dejando penumbra y pesadumbre.
Las nubes negras me esconden del sol,
el viento suena mustio y pesado.
En mi oído se acabó la melopea que giraba
en el fondo del corazón.
tú también la bienamada te has desvanecido,
como las cenizas del pasado
y yo, como Fénix desilusionado,
prefiero diluirme con la muerte
y no volver a la mentira de una flor que se marchita.
Muy poco me queda de tu sombra
y menos aún de tu pasión atolondrada.
Se me escapa tu perfume en la memoria,
nada queda, todo lo encendió, tu viento amorfo.
A partir de mañana encenderé una vela
por mi futuro y será el nuevo siglo,
quien escuche mi canto y únicamente la muerte
podrá apagar el amor que llevo en mi alma
Augus"
Las cenizas de tu pasado
han incendiado
todas mis ilusiones,
En mi pobre cabeza,
ya no queda ni un solo sueño.
Tinieblas, mareas rotas y desteñidas
y el corazón oprimido,
por una historia confusa y enferma
Se está acabando mi espantoso viaje
vengo de regreso, con las manos vacías,
en mi camino ya no quedan flores,
la luz que permitía mi existencia
se ha apagado al final del horizonte.
Tus manos, que nunca quisieron
Ser mariposas en el bosque de mi piel
huyeron dejando penumbra y pesadumbre.
Las nubes negras me esconden del sol,
el viento suena mustio y pesado.
En mi oído se acabó la melopea que giraba
en el fondo del corazón.
tú también la bienamada te has desvanecido,
como las cenizas del pasado
y yo, como Fénix desilusionado,
prefiero diluirme con la muerte
y no volver a la mentira de una flor que se marchita.
Muy poco me queda de tu sombra
y menos aún de tu pasión atolondrada.
Se me escapa tu perfume en la memoria,
nada queda, todo lo encendió, tu viento amorfo.
A partir de mañana encenderé una vela
por mi futuro y será el nuevo siglo,
quien escuche mi canto y únicamente la muerte
podrá apagar el amor que llevo en mi alma
Augus"