Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: Es posible que esta función no esté disponible en algunos navegadores.
*** CON PIES DE SEDA ***
Ella estaba allí de pie, en su ventana,
vestida de un blanco intenso...
en la noche oscura resplandecía,
parecía una estrella en el cielo.
Se oyó el crujir la puerta,
y asomo su delicada figura a su bacón.
Estaba pálida, somnolienta todavía
pero el llamado de su amado
la despertó.
Caminó, bajó sus pasos, deslizose
con pies de seda...
sin que nadie la oyera,
y en los brazos de una sombra funesta cayó.
Lo vi, allí estaba yo
vi clavarle los colmillos
vi abrirle el pecho, sacarle el corazón,
las perlas rojas que de él caían,
como lluvia, como rubí, como sol.
Ella desvanecía en sus brazos
no sé si llena de placer o dolor,
¡ gimió!
y se le fue la vida
quedó allí muerta, al pie de su balcón,
envuelta en un manto negro de su asesino amor.
Al mirarla parecía viva...
con una sonrisa tan bella...
que al mirarla a ella...
parecía que decía
¡¡ Qué feliz soy!!.
Era tan blanca...
murió un ángel, era tan buena,
bajo las sombras borrascosas
en charco de roja sangre
sus ojos nublados,
antes luminosos...,
sólo decían adiós.
HADITA
*** CON PIES DE SEDA ***
Ella estaba allí de pie, en su ventana,
vestida de un blanco intenso...
en la noche oscura resplandecía,
parecía una estrella en el cielo.
Se oyó el crujir la puerta,
y asomo su delicada figura a su bacón.
Estaba pálida, somnolienta todavía
pero el llamado de su amado
la despertó.
Caminó, bajó sus pasos, deslizose
con pies de seda...
sin que nadie la oyera,
y en los brazos de una sombra funesta cayó.
Lo vi, allí estaba yo
vi clavarle los colmillos
vi abrirle el pecho, sacarle el corazón,
las perlas rojas que de él caían,
como lluvia, como rubí, como sol.
Ella desvanecía en sus brazos
no sé si llena de placer o dolor,
¡ gimió!
y se le fue la vida
quedó allí muerta, al pie de su balcón,
envuelta en un manto negro de su asesino amor.
Al mirarla parecía viva...
con una sonrisa tan bella...
que al mirarla a ella...
parecía que decía
¡¡ Qué feliz soy!!.
Era tan blanca...
murió un ángel, era tan buena,
bajo las sombras borrascosas
en charco de roja sangre
sus ojos nublados,
antes luminosos...,
sólo decían adiós.
HADITA
MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.
♥ Hacer una donación